sábado, 18 de agosto de 2012

AHORA LE TOCA A FERNANDO. ES EL NÚMERO CUATRO DE LA DINASTÍA OBREGÓN-ROSSI. ¡FELIZ 19 DE AGOSTO!

Fdo. Obregón
Rossi
Todas las veces que he conversado con el patriarca Max Obregón Mikkelsen, sus expresiones son de ponderación a sus hijos y a los que ha sabido inculcar el ejemplo de la honestidad y el respeto a los principios de la ética en el campo periodístico. Es por ello, cuando somos notificados por el correo de que alguno de los Obregón-Rossi celebrar uno más, siento la satisfacción de saludarlo a través de este blog específicamente creado para estos menesteres casi domésticos u hogareños en todo caso.

Pereciera el Gran Juez...!
Ahora le toca celebrar un aniversario más de su nacimiento al cuarto, a Fernando, al cariñoso según expresión de papá. Y no creo que exagere, aunque la verdad, nosotros, sin ser familia y que seguimos conservando una vieja amistad, no podríamos recordar a Max de otra manera, a consecuencia del cariño de amigos que supimos cultivar en nuestra juventud. Y él nos llama y nos agradece cada reseña dedicada a sus siempre "amorosos retoños". Núnca dejarán de ser nuestros "bebés". ¿Suena raro verdad?

Así lucía en 1968 Fernando
En nuestra familia fuimos 7 hermanos y mientras vivieron mis padres, su trato hacia nosotros jamás cambió de significado y nos querían como si continuáramos niños. Eso lo recuerdo como un ejemplo que continúa vigente con mi prole. Creo que lo mismo sucede con los Obregón-Rossi. Fernando, el que cumple uno más y que vive al lado de Soledad y Max, con todo su bagaje de experimentado periodista, analista político y que cumple importantes cargos de asesoría, corre la misma suerte.

Así luce en su Facebook
Observándolo en las fotografías, es el que conserva más rasgos del Max Obregón Mikkelsen que yo conocí allá por la década de 1950. Por supuesto que hay igualmente mucho de la guapa mamá Soledad. Ojalá que no me equivoque y si mi trato en esta ocasión tiene un bello matiz de hogar, lo consideren como el afecto de un tío más de la familia. Y no escribo por escribir. Lo hago convencido que lo que digo, debe significar un emotivo presente hacia le sensibilidad del que reseño.

¿Cuántas velitas son?
No invento nada. Todo aflora de nuestros sentimientos recordatorios. La inspiración procede de la fuente primaria que se derramó en nosotros hace ya muchos años y que el destino ha querido, gracias a este invento maravilloso, volverse a llenar de tan precioso contenido: la amistad.  Por eso Fernando, y tratando de des ubicarte de la imagen que tienes en Facebook, duro analista de lo que sucede en el mundo, te trato como si fueras uno más de mi familia. ¿Te causa sorpresa, verdad?

¡Salud... Fernando Obregón!
Te pido un favor. Recibe este saludo como yo lo pretendo y se que estoy avalado por tus padres. Si es que hay torta y canto del Happy Berthey, cuando soples las velitas, acuérdate de este veterano que jamás dejó en el olvido la amistad con tus padres. Un abrazo y brindo contigo por el nuevo año que va dejándote "despejada" la mente. Un abrazo y levanto mi copa por los Obregón-Rossi, por mis viejos amigos y toda le nueva generación que hoy invade tu hogar. ¡Salud! Gracias.


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